Soy la misma chiquita de siempre, esa que escucha las palabras humillantes con una tonta sonrrisa mientras una rosa de dolor se abre en su corazón. La que esconde su cabeza & deja el cuerpo afuera para que la golpeen ; o se golpea ella misma para no golpear a los demás. Estoy mal, & sola & triste.
Cada cual anda con sus propios problemas & cuando me acerco a alguien con la esperanza & la necesidad de contarle los mios termino oyendo, comprendiendo, aconsejando.
No duermo de noche & de día no puedo despertarme. No quiero hacer nada. Me rio poco, casi no hablo.
Todo se hace cenizas, se destruye, pero aún sé querer. & esto era vivir, ESTO ¿Esto? Ya sé que nadie nos hizo la promesa formal de que seríamos felices ; pero nadie nos explicó formalmente que seríamos casi constantemente desdichados...
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